La Magdalena, corazón de Jaén

27/02/2020

Un paseo por uno de los barrios históricos de la Capital del Santo Reino, y germen de la ciudad actual

Situada al norte de Andalucía y con una extensión lo suficientemente abarcable como para conocerla en un par de días, Jaén es de esas ciudades que sorprenden al visitante. Repleta de historia, con un rico patrimonio y gran personalidad, pasear por sus calles es ir descubriendo un rincón de nuestra tierra que, aún para muchos, pasa desapercibido.

Y dentro de Jaén, el Barrio de la Magdalena es uno de los lugares con encanto de la Capital del Santo Reino. Gracias a su riqueza cultural, podemos encontrar en su interior buena parte de la historia de la localidad. Damos un paseo. ¿Vienes?

La iglesia de la Magdalena

La Iglesia de la Magdalena es una de las más antiguas de la ciudad. Se encuentra situada en la Plaza de la Magdalena, frente al nacimiento del agua, donde también se encuentra la gran leyenda popular de la ciudad, el Lagarto de la Malena.

Este emplazamiento fue el corazón de la ciudad islámica, ya que antes de se su uso católico fue una mezquita aljama. Conserva varias piezas de interés artísticos como el Calvario, de Jacobo Florentino, o el Cristo de la Clemencia, del siglo XVI, una obra de Salvador de Cuéllar. Este Cristo es titular de una popular cofradía, aunque se fundó en el convento de Santo Domingo, que se encuentra en el mismo barrio. Cada Martes Santo realiza su salida procesional para orgullo de sus vecinos.

La iglesia de San Juan

El templo se construyó sobre una antigua mezquita. Pero el lugar parece contar con más historia: al excavar en una de sus criptas se encontraron restos de un cementerio romano, por lo que allí debió estar una de las puertas de aquella Jaén romana. Y es que era habitual la presencia de camposantos junto a las entradas de la ciudades romanas.

Del conjunto de la iglesia destaca la Torre del Concejo, que acoge en su interior el reloj oficial de la ciudad. Antiguamente, junto al Ayuntamiento se encontraba la iglesia, por lo que esta campana se tocaba para convocar a los ciudadanos en momento solemnes o para avisar de ataques extranjeros. En la actualidad, la iglesia está muy alterada su interior, sin apenas vestigios de arquitectura original. Aunque sí conserva esculturas y obras de gran valor. Entre ellas, las imágenes de la cofradía del Santo Sepulcro, buenas obras de transición del siglo XVI al XVII.

El antiguo convento de Santo Domingo

El Real Convento de Santo Domingo fue el cenobio dominico de la ciudad. Parte de su edificio es actualmente la sede del Archivo Histórico Provincial de Jaén.

Este Convento fue fundado sobre el antiguo palacio morisco del gobernador de la Cora de Yayyán que el rey Juan I cedió a los dominicos. Estos crearon el Colegio de Santo Domingo. Después, adquiere el rango de Universidad de Santa Catalina Martir y finalmente pasa a ser un asilo para personas sin hogar. El lugar tiene un patio claustral que está considerado el mejor de toda la ciudad.

Un barrio con leyenda

La leyenda del Lagarto de la Magdalena (o de la Malena) es una de las más famosas de la ciudad, tanto que este animal ha llegado a convertirse en símbolo de la ciudad. Contado generación tras generación desde el siglo XVII, este mito narra la aparición de un lagarto de grandes dimensiones en la fuente de la Magdalena que atemorizaba a la gente y se comía a los animales que se sumergían en el agua. Los vecinos asustados, no se atrevían a ir al manantial. Diversas versiones existen sobre el desarrollo de la leyenda, pero el desenlace sí es el mismo: finalmente el lagarto reventó. Y de ahí viene el dicho de Así revientes como el Lagarto de la Malena.

El Raudal

La fuente de la Magdalena y la conducción de agua que parte de ella, llamada Raudal de la Magdalena, es un histo señero de la identidad de Jaén. Este fue el raudal principal que nutrió a toda la localidad, ampliándose con el tiempo y acabando abasteciendo desde mezquitas y termas, hasta baños públicos. El gran arco triunfal que lo decora data de 1848. Además, se dice que este lugar fue la guarida del conocido Lagarto de la Magdalena.

La Santa Capilla de San Andrés

Escondido entre los callejones del barrio de la Magdalena, se encuentra este enclave, uno de los más antiguos de la ciudad y que conserva obras de arte de gran valor. Esta capilla fue impulsada por Gutierre González Doncel, tesorero del papa León X que autorizó el uso de tierras de distintas catacumbas a modo de reliquias, de ahí su sobrenombre de ‘Santa Capilla’. La reja que se alza dentro de este edificio es el elemento más llamativo, fabricada por el maestro Bartolomé. Fue forjada en el 1520, en ésta aún se pueden ver los antiguos cepos donde recogían las limosnas para dotar doncellas.

El Palacio de Villardompardo y Baños Árabes

El Palacio de Villardompardo es una de las referencias culturales de Jaén, hoy por hoy. En la construcción de dicho edificio se utilizaron como cimientos los restos de antiguos baños árabes, quedando éstos sepultados hasta 1913, donde empieza su restauración que acaba en 1984. Estos baños constan de tres salas, una fría, una templada y una caliente, además, en cada una de las habitaciones encontramos cúpulas que descansan sobre sus arcos de la herradura. Están declarados los más extenso y mejor conservados de toda Andalucía. Sus maravillosas bóvedas ilustran la cabecera de este post.

Además, el Palacio de Villardompardo acoge un Centro Cultural, que contiene el Museo Internacional de Arte Näif de Jaén y el Museo de Artes y Costumbres Populares de Jaén.

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