Proyecto Atalaya

Gustavo Adolfo Bécquer

Sevilla, 1836 - Madrid, 1870

Todo romántico

Poeta y narrador español, perteneció al movimiento del Romanticismo, del que fue uno de sus más célebres representantes en España.  Aunque en vida alcanzó cierta fama, solamente después de su muerte obtuvo el prestigio que hoy se le reconoce, tras la publicación del conjunto de sus escritos que tanto gozan de la predilección de millones de lectores.

Fue hijo del pintor José Domínguez Insausti, que ya firmaba como Bécquer por sus antepasados flamencos. Bécquer quedó huérfano de padre a los diez años, ingresando entonces en el Real Colegio de Humanidades de San Telmo de Sevilla, donde conoció a Narciso Campillos, quien influiría en la creación de posteriores obras.

Ya cerrado el colegio de San Telmo, Gustavo fue a vivir con su madrina Manuela Monnehay. Ésta, al ser de nivel acomodado, poseía una pequeña biblioteca poética. En este lugar es donde Bécquer comenzó a aficionarse a la lectura.

Tras algunos años estudiando latín y después de varios escarceos en el mundo de la escritura, marcha a Madrid con el deseo de triunfar en la literatura. Para sacar algún dinero, el escritor, junto a sus amigos madrileños, comienzan a escribir comedias y libretos de zarzuela como ‘La novia y el pantalón’ en 1856. Subsiste también trabajando de traductor y ayudante al redactor. En esta etapa viaja con su hermano, el pintor Valeriano Domínguez Bécquer, a Toledo y escribe ‘Historia de los templos de España’.

En 1857 enferma de tuberculosis, una dolencia que le acompañará el resto de su vida. Un año después conoce a Josefina Espín, la que fue musa para la obra en prosa de ‘Cartas literarias a una mujer’ que se publicaría en 1860.

Enmedio de esta penosa etapa, también en lo económico, su gran amigo Rodríguez Correa le ofrece trabajo como redactor en un diario, que ayuda a su nueva esposa y a él a subsistir. Al nacer su primer hijo, el escritor sevillano comenzaría a escribir más para alimentar a su pequeña familia y, fruto de este fructífero periodo, nacerían algunas de sus obras.

En 1863 sufrió una recaída de la tuberculosis, y se mudó con su hermano al Monasterio de Veruela (Zaragoza), de gran ambiente romántico, gracias a lo cual se inspiró para escribir varias de sus obras; una de ellas, ‘Desde mi celda’. A pesar de su corta estancia, aquí nacerá parte fundamental de la producción artística del escritor.

Tras su recuperación, ambos volvieron a Sevilla con su familia. En este mismo año, nace su segundo hijo Jorge Bécquer. En 1866 le dan un nuevo cargo como censor, en el que permanece hasta 1868. En este año su libro de poemas desaparece en los disturbios revolucionarios, para huir de estos se marchan a Toledo. En diciembre nace su tercer hijo, Emilio Eusebio, del que hay dudas sobre su real paternidad.

En 1870, se vuelve a Madrid para dirigir ‘La ilustración de Madrid’, con la intención de dirigirlo él mismo y contratar a su hermano Valeriano como dibujante. En septiembre de este año fallece su hermano, al que se sentía especialmente unido, lo que le sumió en una inmensa pena.

En noviembre será nombrado director de un nuevo diario, en el que no podrá publicar nada, ya que el día 22 del mismo mes -por cierto, coincidiendo con un eclipse total de sol- muere a causa de la tuberculosis.

En detalle:
- Su nombre real es Gustavo Adolfo Domínguez Bastida. El apellido Bécquer lo tomó de sus antepasados, ya que su padre firmaba los cuadros como José Domínguez Bécquer.

- Su imagen ilustraba el billete de 100 pesetas.

- Entre sus últimos deseos, solicitó a su amigo, el poeta Ferrán, que quemase sus cartas personales. Llegó a sentenciar que "muerto seré más reconocido que vivo", premonición que se cumplió.

- Una de las obras más pintorescas de Bécquer es ‘Los borbones en pelotas’, serie de viñetas cómicas que caricaturiza a personajes públicos de la época. La escribió junto a su hermano Valeriano.

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